... hablar de un artefacto es hablar de su “vida”. Pero su vida significa atender a la vida de muchos otros con los que con-vive. Un teléfono móvil cobra vida por medio de haces de ingenieros, compañías telefónicas, clientes, plástico y silicio… Un artefacto, pues, no es nada fuera de un ensamblaje, de una componenda, de un imbroglio. Esto quiere decir que los artefactos cobren sentido en el seno de relaciones sociales. Los artefactos “dan forma” a esas relaciones, a su vez que “cobran forma” en el seno de las mismas relaciones. Sus propiedades son relacionales, remiten a un acoplamiento y, en consecuencia, a una política.
Por tanto, hablar de artefactos siempre quiere decir hablar de artefactos concretos y de las redes de relaciones en las que emergen. Por ser más concretos, en esta columna reflexionaremos sobre artefactos vinculados con el mundo del cuidado social y sanitario, de las políticas del cuidado y las políticas de la vida. Transitaremos, pues, de la vida de las cajas a las cajas de la vida.

TOMÁS SÁNCHEZ-CRIADO é psicólogo social e pessoal investigador em formação do Departamento de Psicología Básica da Universidad Autónoma de Madrid, com trabalho investigativo nos estudos sociais da ciência e da tecnología.